Una nena le hizo un dibujo a su papá y lo ayudó a conseguir trabajo

Una nena le hizo un  dibujo a su papá y lo ayudó a conseguir trabajo

Al igual que millones de argentinos, la cuarentena dejó sin trabajo a Gustavo Díaz, un hombre que vive en Gregorio Laferrere con su familia. En medio de la desesperación por conseguir algo de dinero la vida le dio un golpe de suerte gracias a un particular dibujo que Mailén, su hija de 9 años, hizo para tratar de ayudarlo.

Explicó que trabajaba en una cooperativa de La Matanza limpiando zanjas y que tuvo que ingeniárselas para salir a hacer changas por su barrio. "Salía todas las mañanas a tocar timbre para ofrecer mis servicios. Pero como mucha gente no me conocía, le daba miedo y ni siquiera me atendía", recordó.
Hubo un día en el que incluso decidió donarle a un hombre mayor los 100 pesos que había conseguido porque sintió que necesitaba el dinero más que él. Es que Gustavo es un firme creyente de que siempre hay que intentar ayudar a los demás, por más mínima que sea la ayuda.
Fue así que comenzó a trabajar esporádicamente en jardinería, aunque con muchas dificultades ya que la bordeadora que tenía le funcionaba muy mal. Fue en medio de sus desesperación cuando la pequeña Mailén notó la preocupación de su papá y decidió ayudarlo. ¿Cómo? Con un dibujo.
"Se me ocurrió hacer un dibujo para promocionar el trabajo de mi papá, como se hace con esos panfletos que se reparten en la calle", reveló la niña. Allí se puede ver al hombre sosteniendo esta herramienta en sus brazos y al lado la leyenda "Corto pasto Gustavo", junto a un número de teléfono de contacto. Debajo de esto, la pequeña dejó una frase que enterneció a todos: "Suerte papi".
Al ver lo que había hecho su hija Gustavo no pudo contenerse y decidió compartir una foto a través de sus redes sociales, sin saber el éxito rotundo que tendría. La publicación no tardó en viralizarse y rápidamente empezó a recibir cientos de llamados.
"Me contactó hasta gente de Tucumán, Santa Fe y Santiago del Estero… fue una locura lo que pasó", aseguró el hombre, que también admitió que fueron tantos los pedidos que recibió que el 31 de diciembre debió apagar su teléfono para poder trabajar tranquilo y llegar a tiempo a la cena de fin de año. "Ahora estoy enojado con mi nena porque estoy desbordado de trabajo y no llego a cumplir con todos", bromeó.
















































































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