Teorema de Baglini: mientras Macri hace un anuncio por día, Fernández cada vez se muestra más moderado.

Teorema de Baglini: mientras Macri hace un anuncio por día, Fernández cada vez se muestra más moderado.

Según el diputado radical, “cuanto más lejos te sentís de la Casa Rosada, las promesas son más irresponsables y cuando más cerca, más mesuradas”. Además, fuerte enfrentamiento entre el FMI y los fondos de inversión sobre la economía argentina.

l encuentro fue secreto y ocurrió hace sólo unas jornadas: la cúpula de la UIA estuvo con los caciques sindicales para armar una propuesta de pacto social.

Miguel Acevedo y Daniel Funes de Rioja fueron los emisarios. Héctor Daer y su hermano Rodolfo, los negociadores de la CGT.
Hubo coincidencia en que un “acuerdo social” sirve para ganar tiempo político, pero también que un pacto de esa naturaleza no soluciona por sí mismo nada.
Los hombres de negocios dijeron que un acuerdo de precios y salarios no tendrá éxito si no se toman medidas de fondo.
Ambos bandos quedaron en sesión permanente. La UIA y la CGT quieren elaborar ideas propias: la orfandad de propuestas existe en ambos lados y no es sólo patrimonio de los políticos.
Alberto abonó esa idea de unir a todos durante su presencia en la UIA. El encuentro fue bueno. Los “caciques” industriales están tan desilusionados con Mauricio Macri, que buscan un lugar donde cobijarse. Adrián Kaufmann Brea dijo en la UIA: “En su larga existencia, Arcor sólo tuvo tres balances negativos. En el 2001, 2018 y 2019”.

Macri también los critica sin piedad. La “afonía” que tiene el chat empresario pro-macrista “Nuestra Voz” motivó que el Presidente califique a los hombres de negocios como “oportunistas” y “panqueques”. Alberto primero habló de un plan industrialista.
Desde el inicio de su mandato Macri no incluye la palabra “industria” en su discursos. Alberto anunció un ministerio de Comercio Exterior: “Quiero promover la entrada de dólares”. Cecilia Todesca agregó : “El control de cambios será más duro para ahorristas y más flexible para empresas”.
Cristiano Ratazzi mantuvo prudente silencio. No habló. Unos días antes atacó duro al Frente de Todos: “Votan a Alí Babá y los 40 ladrones”. Alberto no le dijo nada. El candidato se abrazó con Ratazzi y este jueves tuvo un sugestivo gesto: le envió al titular de Fiat una copia de la foto. En la UIA, así como en ADEBA, existe desvelo por la metamorfosis de los candidatos. Macri anuncia futuros beneficios sin importar el costo fiscal.
Alberto, cada día, está más moderado. Habló del equilibrio fiscal y pidió levantar un paro. La transformación de los candidatos confirma el “teorema de Baglini”. El diputado radical dijo: cuanto más lejos te sentís de la Casa Rosada, las promesas son más irresponsables y cuando más cerca, más mesuradas.
Una señal de esta cuestión es la insistente versión sobre un “impuesto a los ricos”. Se habla de una tasa especial de 3 a 6 puntos sobre Bienes Personales. La información surge de los “gurkas” del Frente de Todos. La medida es políticamente demagógica y tentadora, pero ya genera un impacto económico negativo.

Las grandes fortunas ya se cubrieron legalmente en el exterior y la salida de dinero puede aumentar. Hay sectores de clase media alta que hasta buscan refugio en un cambio de ciudadanía. El entorno económico de Alberto no avaló la medida. Se lo adjudican a ideas perimidas de Axel Kicillof. El candidato bonaerense tendría lo suyo: es vox populi que su relación con Máximo Kirchner sufre una fuerte tensión y hay una interna entre ambos.

También hay señales para los petroleros, en donde existe un fuerte lobby para colocar al futuro titular de YPF. Candidatos hay muchos y Alberto no bendijo a nadie. Cristóbal Lopez –desde la cárcel– impulsa la vuelta a YPF de Jesús Grande, actual cabeza de la empresa San Antonio. Trabajó con Miguel Galluccio. Grande fue vicepresidente de YPF y figura clave durante la gestión de Cristina. Pero tuvo un abrupto final y fue despedido de YPF. Los gobernadores petroleros y el sindicalista Guillermo Pereyra cuestionan la vuelta del ejecutivo. Le sacaron “tarjeta roja” porque dicen que participó de un período negro en YPF: errores técnicos graves en Vaca Muerta y un endeudamiento que condiciona a YPF.
Muchos propician el nombramiento de Guillermo Nielsen o la continuidad de Miguel Gutiérrez. Nielsen está concentrado en la deuda externa. A mediados de octubre viajará al FMI. En Manhattan existe una información confidencial clave. Sólo la maneja un puñado de “lobos” de Wall Street. Se trata de lo siguiente: existe un fuerte enfrentamiento entre el FMI y los fondos de inversión sobre la Argentina. Ambos coinciden en una cosa: que la solución “a la uruguaya” no le sirve a la Argentina y que la economía requiere una quita –mínima- de la deuda de un 20 %.
David Lipton –y también Kristalina Georgieva– considera que esa pérdida debe ser asumida en exclusividad por Wall Street.
En Washington acusan a Wall Street de hacer ganancias siderales con Argentina y que los Fondos deben asumir el “riesgo moral” –moral hazard- de esas especulaciones financieras. Larry Fink, de BlackRock; Michael Hasenstab, de Templeton, y la cúpula de Pimco, dicen lo contrario: insisten en que el FMI debe pagar el costo y hacer una quita sobre su multimillonario préstamo. Se trata de los tres principales tenedores de bonos argentinos. El trío insiste en que fue por la irresponsable cobertura de Christine Lagarde a Macri que ellos cometieron serios errores en sus inversiones y perdieron sumas millonarias en Argentina .
El ex economista jefe del FMI, Kenneth Rogoff, acusó a Lagarde y Roberto Cardarelli de cometer graves errores y provocar pérdidas millonarias. Sergio Massa viajó este jueves a Manhattan. Hablará en el Council of Americas: los inversores le sacan punta a las preguntas.









Fuente: Marcelo Bonelli.




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